Trancazo modo ON

Llegaron con la fresca, se sentaron en el sofá, como los hombres de negro que daban el coñazo al pobre Neo, miraron alrededor, uno de ello hizo un deje con la cabeza recriminando la pila de ropa por planchar que yacía en una silla y el cabecilla eligió la primera víctima. Al padre de la criatura se le veía tiernito y lejano a catarro alguno, viendo impertérrito un debate futbolero en Marca Tv. “Pa’llá que vamos” se dijeron los Sres. Viruses.

A mi me miraron también regu, así como con inquina, y estoy convencida de que se me colaron, pero ¿Sabeis lo que pasa? Que yo amaso a fuego lento los catarros. Así chup-chup. ¿Cueces o enriqueces? Pues yo las dos cosicas. No se manifiestan hasta días después. Y claro, así hoy los Sres. Viruses a parte de hermosotes me saludan con su prole y se beben un copazo a mi (mala) salud. Hállame hoy hecha un despojo, un saco de flemas y mocos, un mojón con patas, un trozo de carne con ojos. El kleenex y yo, Love Story.

Recapitulando, pues, el domingo recibimos la visitas de los Sres. Viruses, el lunes noche y martes all day in session el padre se esposaba a la cama y hacía de las sábanas un sudario y yo incubaba los viruses cual mamá gallina, y moqueaba a la par que me escocía la garganta como cuando te enchufabas con 15 años tu primer chupito de tequila marca JanderMix (=Cagalera nonStop) y crees que has tragado lejía a cascoporro.

El peque, angelico mio, estaba condenado. Sin escapatoria, fue recibiendo, sin querer, resquicios de semejante carga vírica. Primero empezó con toses rarunas, que me recordaron vivamente (y acojonada también) a las cacofonías del Palacio de Liria. Y después se echaba ristras de estornudos seguidas, regándolo todo de los Sres. Viruses que ya acampaban de buen rollo en la casa, con fiestuquis locas y todo, lo mismitico que si estuvieran en el festival de Benicassim, solo que en Oskilandia.

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Mi cuñada, mi sempiterna teleayuda al bebé al habla, me dijo que que estornudara mucho era muy bueno, y me recomendó darle mucha agua para que fluyera la flemota, tomar la temperatura con frecuencia y limpiarle las fosas nasales antes de cada toma con agua de mar o suero fisiológico. Ah! Y poner el humidificador, importante. Ayer empezó a expectorar y a sacar los Sres. Viruses que le quedaban dentro, aunque tuvo un poquito de fiebre. Hoy, sigue tosiendo, pero mucho menos. Nada que este superbebé no pueda aguantar. Está hecho un toro.

Pero ahora que los chicos ya están más o menos bien, amanezco yo como las locas (y no solo por los pelos, que también). Primero fue el padre, después el hijo, y ahora soy yo (la que quiere estar sin tí… Pimpinela dixit). Gensanta que malita que estoy, snif, los Sres. Viruses se están pegando una orgía majísima inside con alevosía y nocturnidad, snif. Sobre todo nocturnidad, por que al no respirar nada y caérseme el mocamen por las napias, snif, dormir, lo que viene siendo dormir, malamente, snif. Y cada vez que toso… en fin, snif, no os contaré lo que echo, creo que os hacéis cargo, snif.

Que digo yo, que porqué leches no me duran los resfriados como a tolmundo, dos o tres días… Snif!! Aaaatchus… aaains…