Sufriendo en silencio

Sí, amigüitos. Hoy vamos a partirnos el culo con esta entrada. De hecho es un tema que me lleva de culo: Las hemorroides. Es una, y pequeña, que todo hay que decirlo, pero en vista de que ya estoy en la semana 38 y me queda nada, me he visto obligada a bajar a la farmacia y pedir algo para mi protuberante nueva “amigüita”.

No me duele, más bien molesta, y forma parte del bonito juego del embarazo. Aaains, que de cosas. Muy bien lo estaba llevando, algo me tenía que tocar, no?

Pues ea, el ojete.

Hay un mito aterrador entorno al parto y a las hemorroides. Historias de absoluto terror se han escrito sobre este tema, y lo cierto es que si puedo atajarlo, mejor, o no? Que para sufrimiento, la episotomía, la cuarentena, el no dormir, etc.. tendré bastante, amos, digo yo.

Y digo mito por que una ya no sabe lo que es verdad y lo que no. ¿Que te puede pasar? Vale, pero que sea una norma general, not. Y sí, digo mitos, como los que he desmitificado con mi embarazo tales como “Tienes que cuidarte, por que te vas a poner como una mesa camilla; nuestra familia es gordita, y tendemos a engordar”, “Ya verás la de estrías que te van a salir por tú ya las tienes” , “Uy, pues si tienes ardor al principio, ya verás al final, con el estómago aplastado, ¡una fiesta!”, “Al final no te entrarán esos anillos que llevas en los dedos por que se te pondrán las manos como un catálogo de morcillacas” etc, etc, etc.

Estas y otras frases que abocan al suicidio más justificado las he oído hasta la saciedad. Y ni me he puesto como una mesa camilla, ni me han salido estrías (poniéndome crema nivea de lata azul con aceite de almendras con rosa mosqueta, al ras, más baratico, imposibol), ni tengo ardores ahora y me entran los anillos y los zapatos.

Bueno, al lío, que se me pira. Siguiendo al hilo de la pequeña pero incómoda “nueva compañera”, bajé a la farmacia a preguntar, por que con el embarazo no te dejan ni untarte philadelphia así al ras, todo es malísimo, así que lo único que me pudieron dar es una crema homeopática que me está yendo muy bien, se llama Fitoroid:

Cremita pal ojal

Y sí, habéis acertado, so guarretes, el palito alargado del bote es para donde estais pensando, sip.

Para los que también sufris en silencio, probadla, va rebien y huele como a manzanilla. Y hasta ahí puedo leer.

Reflexión tontorrona: Mae mía, ya estamos a 29 de febrero… En 13 días salgo de cuentas, tic, tac, tic, tac…

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Un comentario en “Sufriendo en silencio

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