El poder de un solo brazo

Toda la vida pensando que no se hacer nada excepcional y hoy me he dado cuenta de todo lo que puedo hacer con un solo brazo.

Es como si me hubiera poseído el dios Visnu o el pulpo Paul, según se mire.

¿Acabaré como Popeye, con un brazo hiperdesarrollado y otro chuchurrío?

Si cargo al peque en el izquierdo, obviamente mis movimientos mejoran ya que el brazo que queda libre es el derecho. Pero aunque lo cambie de lado, me he acostumbrado a hacer mil y una cosas con un solo brazo, y oye, te vas apañando. Claro que no te quedan más opciones. O lo haces, o lo haces.

Así que acabas desarrollando un superpoder: adelante gadchetobrazos!! jajajaja

Como el dios Visnu

Este post fue integramente editado con una sola mano.

Cumplemes

Hoy hace un mes que nació el gordi. Digo gordi en plan cariñoso por que sigue siendo un largiducho con mucho pellejo que rellenar aún. Creo que todo lo que ha engordado se le va a los mofletes, que eso sí que ha aumentado.

Salió del hospital con 53 cm y medio y 3 kilos y 40 gramos y ya pesa el tío 4,100 gr., y ya mide 57 cm, ¡Todo un campeón! Es lo que tiene enchufarse biberones de 120 ml., y echarse siestas milenarios, que te pones bolón en cero coma. Y si no que se lo digan a Falete.

Óscar en general es un niño muy bueno, muy tranquilote, que por ahora solo llora por comer, y al que se le distrae rápido con un chupete a mano y charloteo vario y/o música. Es un cotilla, le mola estar al loro de lo que ocurre a su alrededor. Se le sacan bien los gases y sonríe a veces; La mayoría, soñando (que me digo yo, ¿Qué soñarán si no tienen memoria de recuerdos?)

También es un pedorrete y un cagón, tiene, como ya dije, una gran capacidad para comer y descomer a la vez. Mea mucho, cosa buena, como lo de cagar. No es siempre, pero echa a menudo señores plastones que denominamos «Supernova«, por su color (amarillo), textura (blandurri) y tipo de explosión; y el olor se condensa en la habitación del cambiador, creando un microclima con aroma a cacotona. Espero que nadie esté comiendo mientras lee esto, jajajaja.

En muchas ocasiones, cuando ya le has limpiado bien el culete (llegando a invertir unas 4 o 5 toallitas, ojo) y estás procediendo a ponerle un nuevo pañal, ea! el chavalote vuelve a regalarte una cacotona en modo «Ahí va qué chorrazo!«. Así, en vivo y en directo. A veces su cara roja y su gruñido continuado te dan pistas de que está empujando el angelico, pero también hay veces en que su deposición en tan silenciosa como un monje en momento de oración. Jugando a la distracción desde tan pequeño, el joío.

Cambio dibujos por pañales

Por supuesto que los momentos en los que al pasarle la toallita húmeda por el pitorrín se viene arriba y mea todo, madre incluida, son memorables. Pijama (o ropita), body, toalla cubrecambiador, nuevo pañal (no cerrado a tiempo, voy practicando, a ver si un día lo consigo), e incluso pared, quedan regados pero a base de bien por el pipi de mi criatura que mea como mi vecino de arriba: a chorrazo limpio.

Pero también hay días, y sobre todo noches, en los que Óscar nos regala horas de sueño y mi chico y yo se lo agradecemos supinamente. Al principio era como un reloj, cada tres horas, ¡RRRRIING! O se quejaba con soniditos (es su especialidad) o con llantina. Tiene un mes y ahora las noches nos la deja en 5 y 4 horas, que no está nada mal. Toco madera para que en tres meses ya nos deje dormir 6 horas seguidas y le hago la ola, vamos.

Un mes ya y se me ha pasado volando. Aún echo en falta dormir seguido, pero reconozco que ya duermo mejor, profundamente, llegando a la fase REM y todo!!, y tengo la espalda para los pollos (este viernes vamos al fisio), pero poco a poco, ha mejorado mucho la cosa.

En fin, mi niño, ¡Feliz cumplemes! 🙂

De médico en médico y tiro por que me toca

El lunes Óscar hará un mesecito, y hasta entonces toca una visita semanal al pediatra, que afortunadamente es el padre de mi mejor amiga y me permite bombardearle a preguntas de madre primeriza e inexperta.

En dos semanas le pondrán la vacuna del rotavirus que es algo mu rechungo que les puede pasar a los pequeñines en los primeros meses y las consecuencias son basicamente que se van de por la patilla los pobrecicos y se deshidratan, claro. Esta vacuna no entra en las de la seguridad social. Cuesta un cojón, por cierto, y se administra en tres tomas, a las 6 semanas, a los 4 meses y a los 6.

También le han recetado Vitamina D para los huesos. Esta marca en concreto está enriquecida con DHA que parece ser que es muy bueno para el desarrollo del cerebro. La cosa es que tengo que administrarle las gotas diariamente durante el primer año de vida, y son nada más y nada menos que 14 gotas que saben a rayos, por que el pobre Óscar me tuerce el morro cada vez que se las enchufo, así que aprovecho cuando llora para introducirselas vía casi campanilla, sin que apenas pase por la lengua para que el pobre no me odie demasiado. Y además se las doy antes del bibe, por que después me lo pota todo…

Vitadé, que no es otra cosa Vitamina D, vamos, se han roto el cerebelo poniendo el nombre

A los pocos días de nacer Óscar tuvo conjuntivitis, y de hecho la sigue teniendo. El pediatra me recomendó un producto homeopático que le ha mejorado sustancialmente las mierdecillas que se le aglutinaban en el lagrimal y que le hacían despertarse con las pestañas pegadas de legañas, cada día de un color, que variaba de blanco a verdoso pasando por el amarillo. Un asquito mi niño.

Así que el pobre tiene que aguantar que su madre le haga tragarse unas gotas que huelen a raspa de pescao y que le toquetée en cada toma el ojito para quitarle los mondongos de moquete y le ponga las correspondientes gotas de Oculoheel junto con un masajito en el lagrimal, que es así como se llama el producto homeopático que me han recomendado.

Oculoheel

Oculoheel, este nombre parece que dice Oh! culo, heeeey!! jajaja

Pero la cosa es que, como ya he dicho, el lunes hará un mes y no se le acaba de ir, así vamos a ir al oftanmólogo (recomendado por el pediatra), bueno, en este caso, oftanmóloga, y de paso que me mire a mi, que desde que dí a luz creo que he perdido visión, que me han aumentado las dioptrías, por no hablar que de vez en cuando veo chiribitas… ¿me estaré volviendo crazy perdía por no dormir mis horas? Po seguramente, pero ahora mismo es lo que hay. Toca cambiar pañales y dar biberones. Y enchufar a trallón gotas, y masajear lagrimales, y sacar eruptos 😉

Por otra parte yo aproveché y me pasé por el podólogo por que el papiloma que me quitaron allá por febrero se me reprodució, y de qué manera, oiga! eso parecía una supernova… un cacho de universo en mi dedo gordo del pie, todo un espectáculo astrológico… La podóloga me confirmó que era un Sr. Papiloma, y me lo estuvo quemando y requemando. De ahí salía humo a mansalva y una servidora tan pichi. Al cuarto de hora de tener el pie a la parrilla y oler a torreznillo empecé a notar algo. La podóloga me insistió que no solo era grande, si no tela de profundo. Cuando acabó me enseñó el destrozo que me había hecho, ¡¡Pero si me faltaba medio dedo!! un cráter era aquello, amarillento y rojizo… Menos mal que no había lava.

Mi pinrel mancillado por un papiloma rebelde *_*

Cuando salí empezó a dolerme aquello, y a la hora de conducir veía la constelación enterita, ¡¡qué dolor!! tenía que cambiar de marchas con la planta enterica de los pies, cual monguer, evitando la parte de los dedos, y os aseguro que es un coñazo… A ibuprofenos que estuve de lo que me dolió. Ya hoy no me duele na de na 😉

Y a finales tengo que ir al ginecólogo para la revisión del mes (del mes de después del parto), a ver qué tal tengo todo el chasis e infraestructura interna después de parir.

También quería ir al dermatólogo por que durante el embarazo me han salido un montón de verruguitas fatales en el cuello, pero la verdad es que PASAPALABRA!!!

¡Por fín un ratito para escribir!

¡Por fín puedo escribir algo! Aunque Óscar ya se ha despertado y en lugar de chupar el tete lo mastica con ese ansia que le caracteriza… El tío no perdona las tres horas de rigor, ¡Madre mía el zampabollos que está hecho! Como se ponga igual de ancho como largo es me temo que voy a tener dolores de espalda de cargarlo antes de lo previsto!! jajajaja…

Para calmar esas ganas de comer que le entran hora antes de la toma que le corresponde, le enchufo el chupete (lo cierto es que no es mucho de chupete, lo suele escupir, menos cuando le toca el bibe, como ya estoy comentando) y le pongo los nocturnos de Chopin, que le relajan y parece que le gustan tanto como a la mami.

Y es que cuando le estoy dando el bibe le cuento muchas cosas. Entre ellas todas las cosas que puede ser si él quiere, entre ellas, pianista. Le digo que con esas manos largas y estilizadas que tiene podría ser un pianista. Y me mira como pensando, sí, sí, tu dame el bibe que ya veremos que hago… O escritor, le sigo diciendo, o poeta, o pintor… También le comento que si le da por las matemáticas o por la fontanería, tan ricamente, oiga usté, pero es que a la mami le haría mucha ilu un nene artista. Qué digo artista, ¡¡artistazo!!

Óscar rollo "Fotos not!"

Este niño ya se revuelve en su minihamaquita. Reclama papeo inmediato, y ni Chopin, ni los mimitos en la carita que le hago, ni nada le hace distraerse de su objetivo: ¡Comer!

Mientras le cargo encima, y le mezo para calmarle, le preparo un bibe. Le canto una canción inventada por mí que no tiene ni pies ni cabeza, ni rima, el ritmo es fatal y mi voz de gato atropellao es tremenda. Pero surge efecto en el gordito que me mira fijamente. Como si tratara de desentrañar semejantes estrofas atrofiadas.

Le enchufo el bibe que coge con ansiedad desmedida, mordiendo con sus miniencías la tetina como si no hubiera mañana. A veces intenta hasta coger el mismo el biberón. Ay mi pequeño… qué grande pareces.

A mitad de la toma, suele hacer rugiditos que junto con los pedetes que suelta, te hace notar que esta descomiendo mientras come. Qué capacidad. Para qué perder tiempo, ¿verdad peque? Y la confirmación exacta del tema es el calor que desprende la retaguardia… jajajaja, me parto de risa cuando haces fuerza… Y mira que tienes!!

Antes de sacarte el aire, que sueles tener varios por toma, de esos que reverberan en el salón de lo fuertes que son, te dejo un poco sobre mis piernas, para que asientes la comida, y ahí eres tan feliciano, con el estómago lleno, que te da igual que te eche las gotas en el ojito malo (conjuntivitis), que te besuquee o que te haga lo que sea. Tú me regalas tu mejor sonrisa, y yo, ay niño mío, yo me deshago cuando lo haces. Te comería enterito. Pero no lo hago por que ya no podría jugar contigo.

Poco a poco, te va ganando el sueño, te vas quedando dormidito…

Pero no te dejo dormir por que te saco varios aires y te llevo al cambiador para quitarte la supercacotona que has hecho, y cuando te quito el pañal, cargaico él, estornudas tres veces, una de verdad y dos contenidas, clavaico a tu papi. Y siempre es igual. Y ahí te volvería a comer también. Te dejas hacer. Te llevo a la cunita, o al cuco o a donde sea, y te quedas tumbadito con los ojos abiertos, a veces succionando el chupe, a veces poniendo morritos hasta que te vence el sueño.

Jo, Óscar, menos cuando te dan esos colicos aislados, haces que esto sea fácil, sencillo y para toda la familia… Y yo me pregunto, ¿Dónde estará el truco?