Hoy quiero confesar: No sé lo que vale un peine

Mientras recopilo todas las tipologías de madre que me habéis solicitado para una segunda entrega de Madres del parque, esa fauna, os tengo que confesar que en esta casa somos cinco seres vivos: Mauri, servidora, el gordo y sus dos patillas.

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Ya me gustaría ver a los de Fructis intentando doblegar las patillas de mi niño… Ya os digo yo: imposibol.

Debería de cortarle el pelo. Lo se. Confieso que me chifla mi niño con sus pelos locos, tremenda melenaza que gasta la criatura. Locatis me tiene. Pero el pelo le crece pa’lante así dejándole las patillas casi horizontales y no hay forma de esconderlas detrás de las orejas… Una fuerza superior hace que salten todos los obstáculos orejiles para que blinden la cara de mi niño allá donde vaya y parezca Curro Jimenez versión junior >.<

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Y es que en esta santa casa la frase “Vas a saber lo que vale un peine” es un pa’ná porque ni tenemos ni usamos ni se le espera. Compramos uno cuando Óscar era un baby, y nunca le gustó eso de que le mesaran los pelicos. Salió a los padres, rebelde, capilarmente hablando. Y para muestra, un botón:

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¡A mi me encanta! Pero pasa tanto calor el angelico que en breve se lo tengo que cortar… De solo pensarlo me entran escalofríos porque la última vez que se lo cortamos montó tal pollo que todo el centro comercial se acercaba en peregrinaje a ver a quién estaban arrancando a tiras la piel a quién. Aún oigo sus berridos.

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En fin, hasta que resolvamos el misterioso caso de las patillas con vida y rebeldes sin causa o en su defecto le cortemos el pelo (cruzo los dedos y rezo porque sea un corte civilizado), disfrutaré imaginándome al gordo meneando su melenón al ritmo de Rock & Roll, Madafacaaaaars ooh yeaaah!

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51 comentarios en “Hoy quiero confesar: No sé lo que vale un peine

  1. Oye tiene un pelo chulísimo. Mi peque no tiene el problema patillas, pero tiene un remolino alante y otro atras, y cada uno para un lado que han hecho imposible que le peinemos desde que nacio.

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  2. Jajajajaja, ayyy nooooo Suuuu, nooo! unos clips, una diadema, un turban, un pañuelico, unas colas, unas trenzas si me apuras… sé que no es lo más apropiado para un niño… pero cortar melenas rockeras???? NOOOOOOOO!!! ains, sé que lo vas a hacer, porque lo sé, que no queda otra pa esos sudores… pero que sea poquito, vale? Un apaño de patilla loca y poco más, vaaaaa porfa!
    Suerte en la pelu y esperaré resultado! 🙂
    MUAS!

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  3. jajajaja, qué bueno lo de las patillacas salvajes. Mira, con eso me has callado la boca, porque yo siempre me quejo de que mi hijo es calvo de patillas, ni un pelo ahí, oiga, parece que se ha hecho la cera. Así que acabo de caer en que no tengo ese problema. Ya ves que cada una nos quejamos de lo nuestro… ¡jajaja!

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  4. Tú te quejarás de patillas, yo me quejo del fleco. Que parece que es lo único que le crece a mi hija pequeña. Aún no le he podido cortar el pelo a sus casi 3 años!!!! Pero el flequillo…. Cada dos semanas…

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  5. Yo las paso canutas para cortarle el pelo al pequeño. Ya es complicado hacerlo con tijeras, pero si encima se mueve como una lagartija, tela. Menos mal que la mayor es niña y sólo hay que cortarle las puntas.
    Muy chulos tus dibujos capilares 🙂

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  6. jaja yo a “Mi oscar” tampoco lo peino nunca. La verdad es que lo suele llevar siempre cortito por que suda un montón.
    Por cierto aquí la peluquera se lo corta de pie jugando con el espejo para que no se enfade y funciona. Y yo cuando me toca se lo corto en la calle con una maquina inhalambrica. Es la única forma de la que se lo deja cortar sin protestar. Prueba!

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  7. jaja, yo tamb me niego a cortarles el pelo a los gordos y el pequeño no lo hace nada mal con el tema patilla. Dice mi marido que es como Jack Nicholson en “Mejor, imposible”. Pero oye, que no se puede decir que estos hayan salido peludos porque al mayor le corté el pelo por primera vez con casi tres años,jajaja… Tu niño está divino con esos pelos!!

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  8. menudo melenon!pero divino que este el peque y se le nota que le encanta!jaja.espero que en caso de cortarle el pelo no te monto un pollo o bueno que sea menudin…y que vivan los pelos con personalidad!!

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  9. Nuestra lechona todavía tiene las secuelas de los trasquilonacos del primer pelao, tiempo ha… Y no sé yo si va terminar el verano sin probar de nuevo el dulce aroma del filo de acero en su tierna cabellera… Pero eso sí, ¡me la cambio de peluquería, oiga! Voy a patearme todas las pelus del barrio hasta dar con una que vea que la dejan, al menos, un pelín decente. Y si no, ya me sacaré un cursito CEAC de peluquero salvaje. DIY al poder… y la pasta, p’al bolsillo!!!

    ¡¡Que Óscar está así muy guapete, morena…!!

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  10. Yo también de lo tengo que cortar un poco por el calor, pero me gusta tanto como lo tiene, con sus ricitos que lo estoy alargando y alargando, eso sí, de momento en la peluquería no hemos tenido ningún problena

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  11. El domingo bautizamos a Batusi, y le compré un coletero molón para la ocasión, normalmente le dejo sus ricitos campar a sus anchas, ni turbante, ni ganchitos, ni coletas, pero apunta maneras en cuanto a melenaza.
    Es una pena que le tengas que cortar el pelo, por que si que es Rock and Roll Hair!!! jajajaja

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    • Ains que coraje me da eso! En casa de mis padres pasa eso, mi madre le echa un bote de Nenuco y le repeina a lo Marichalar… Mu mal… Siempre me dice, qué pasa que no le peináis? Siempre le digo que no, pero como flipa tanto la mujer creo que cree que lo ha soñado…
      Óscar acto seguido se lleva las manos a la cabeza y se lo alborota a tope, jajajaja
      ¡Estos nenes son unos cracks!

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  12. No comento nunca pero la ocasión lo merece: abajo esas madres que trasquilan a sus hijos!!! No me gustan los niños calvos!!! Ni siquiera con piojos, oye. Hay un abismo entre la melena al viento y que se te vea el cuero cabelludo desde dos kilómetros. Y yo también podría hablar de la afición que tienen en la guardería de repeinar a los críos (especialmente las niñas) usando una lengua de vaca. No se les mueve el tupé hasta que lo lavas jajajaja Viva los pelos, las melenas y las patillacas!!!

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