Contracturando que es gerundio

He estado missing total por la mudanza. Primero fue hacer cajas, que se convirtió en una tarea infinita, ¿Como dos personicas pueden acumular taaaantas cosas y tantas mierdas a lo largo de tres años? Síndrome de Diógenes se queda corto para describir ciertos hallazgos….

La tableta gráfica la tengo en alguna caja en algún lugar de nuestra nueva casita, así que no voy a poder ilustrar este post como se merece… y mira que da juego!

En fin, el sábado nos pusimos con la tanta final de cajas que venía a ser toda la cocina con el coñazo de sus copas y el porculo de sus tacitas, platitos y demás. Copas que no hemos usado, creo, ninguna puñetera vez (para el vino suelo poner vasitos de chato, por copa que pongo, copa que me cargo, Mister Bean is here! Oh, yeah, I am) y tacitas moñas, monísimas, pero para chupiteros de café, que tampoco sueles poner por que basicamente la peña que viene a casa es andar por casa y no necesitan que hagas un despliegue de la mejor de tus vajillas, amén de que prefieren un café con leche suculento a un chupito de café…

El caso es que terminamos la cocina a la par que me empezaba a molestar el costado derecho de forma paulatina. Yo lo achacaba a la tos de yayo que tenía aún, que a veces se hacía muy seca.

Al día siguiente habíamos quedado con amigos y familia para hacer la mudanza gorda, la de «verdad», la de cargar muebles. Mi chico y un colega fueron a alquilar una furgo, mientras amigos cargaban sus coches de cajas y yo por mi parte hacia lo propio con el mío (yo no bajé ninguna caja, ojo, yo solo ordenaba).

En cuestion de 4 horas calculo y en dos viajes se completó la mudanza de muebles, mientras el hormigueo de gente entraba y salía con más cajas que iban dejando por el salón, despacho o donde yo iba diciendo.

A todo esto el dolor en el costado iba a más, y ya me tenía que agarrar lo que me queda de cintura cada vez que tosía. Afortunadamente voy tosiendo menos, pero eso sí, sigo echando cantidades bestias de moco, y al sonarme, también me duele el puñetero costado.

Mi madre amenizó la jornada con una bendición de tortilla de patatas brutal, pan, chorizo del pueblo y refrescos. Comimos como fieras.

Todos se fueron sobre las 5 y mi chico y yo nos quedamos hasta las 9 colocando cosas. Empezamos por la cocina, que parece pequeña, pero dio de si bastante. Continuamos por nuestro cuarto, pero vamos, que quedan cajas como para llegar al juicio final y preguntar a Tutatis si nos quiere echar una mano, vaya…

Cuando me acosté el domingo vi las estrellas. No, no hubo ninguna lluvia de estrellas ni estábamos en un claro donde se avistaran mejor. No. El puto costado hizo que viera a Jupiter alinearse con la luna y alrededor un millon de estrellas brillando con fuerza. Qué dolor. Meterme en la cama fue una tarea titánica, no solo por el dolor si no por mi redondez. Si a eso le añadimos mi voz de Blas, nasal total que le hacía una gracia majísima a mi chico, el cuadro era bestial.

A todo esto seguimos viviendo en la casa vieja, así, a lo homeless, por que sin muebles (bueno, los del propietario que son cuatro cosicas, incluido una cama que se hace doble q es donde sobamos ahora) el eco es de lo más descorazonador, las pelusas de mierda me chinan  por que por más que barra se clonan,  y que nos hemos dejado aqui cuatro cosicas, ropa básica, dos tenedores, dos tazas, dos vasos, dos platos… vamos, lo básico. Y todo por que mi chico está en la recta final de sus clases prácticas de conducir y las hace dobles y por la mañana antes de ir al curro, y si nos vamos a la nueva casa tendría que levantarse con la fresca, y total, ya tenemos pagado este mes en la casa homeless, así que aquí estamos, viviendo a lo wild thing…

Desde luego que si entrara un ladrón se sentiría de lo más frustrado…

Y nada, hoy me lo tengo que tomar de relax, por que ayer el médico me diagnosticó contractura muscular en el costado derecho, que tomara paracetamol (no pienso) y mantita eléctrica, por que embarazada, lo de siempre, no puedo tomar na ni ponerme miolastán ni na de na. Que no se me ocurra hacer nada. Que eso tampoco va a poder ser, que me conozco y soy un rabo de lagartija, pero al menos un día de parón no me va a venir mal (a parte de que callo voces)… Claro que en esta casa clavaica al reformatorio albano-kosovar, pocas cosas puedo hacer… la verdad. Pero la cosa va de eso, precisamente de no hacer na, ponerme la manta eléctrica y descansar… a ver cuanto duro….

Black is power!

Esta mañana hemos ido a hacernos la famosa Ecografía 3D, y nos ha tocado un ginecólogo argentiiiiino, viiiisteee?? recontrapelotudoooo.

Bueno, ese no es el caso, el caso es que hemos visto la carita de nuestro hijo y hemos flipado en colores: nuestro niño es negro.

Jajajajajaaa

No, venga, va, no es que sea negro, por que el color de la piel no se ve, pero desde luego que rasgos tiene… Esa nariz, ese morramen… Mi chico ha salido mosqueado y dice que no se quedará tranquilo hasta que no le vea el color de la piel (por que el pelo ya le digo yo que tiene mucho porcentanje de que sea rizado, claro).

Quien me conozca y haya visto foticos de cuando era peque, sabrá que parecía mulatita, que tenía unos labiacos considerables y que era igual de pepona que lo que Óscar nos ha dejado ver hoy (después de tener la mano en la cara rollo no puedo más con mai laif). Vamos que mi hijo se parece a mí ^_^

Y para muestra, un botón:

Vientos elíseos en la ciudad condal

Aquí estamos, en Barcelona. Ciudad de luz y playa, rincón de modernos y de gafapastas, donde degustar una escudella y una butifarra de las buenas, y lugar, entre otras cosas, donde Urdangarín empezó en su palacete de Pedralbes a hacer sus cosicas bajo cuerda, rodeado de su piara de críos y milloncejos.

Cuando hay sol es una maravilla pasear, por que el frío se ameniza, y se alcanzan unos estupendos 16 graditos, nada comparado con la capital.

Pero cuando al Sr. Lorenzo le da por jugar al escondite… ¡¡Virgen del Abrigo de Pana!! ya te puede pillar en la calle con el set completo que te regaló la tía abuela hace 5 años que ya amenaza pelotillongas, de bufanda-guantes-gorro (con el mismo dibujico las tres piezas que te confirman como monguer del año 2011/2012) por que se te quedan las orejas como carámbanos…

fa fred!

Eso por no hablar de los aires, que si al frío le añadimos los vientos elíseos que se estilan en la ciudad condal… ¡Maaare meva! Que yo no tengo problema por que a mi no se me va a llevar por que llevo a un gordo dentro que me ancla bien anclada al suelo, pero los pelos me los deja rollo cruce entre Duquesa de Alba y Marge Simpson, vamos un desafío a la gravedad.

Vamos a añadir a esta suma mi genial catarro que va in crescendo. Sin poder tomarme nada, a pelo, a lo tiarrón del norte, pues calculo que hasta que los virus se batan en retirada pasarán semanas…

Mientras tanto apuraré mis últimos días del 2011 repartiendo virujis por Barna y ojalá empiece el 2012 sin estas toses de tuberculosa (el pobre Óscar debe de sentir ahí dentro un tsunami)… ¡Con eso me conformo! Couf, couf…

¡Feliz 2012 a tod@s estéis donde estéis!

Devorada por las flemas y por cajas de mudanza

Me encuentro hecha una merda.

Si la semana pasada era tan solo una placa amigdalina que si bien cuando tragaba la notaba más, ahora lo que tengo es un sin fin de flemas atrapadas en mi garganta (que ni suben ni bajan), tos seca, mocos y dolor de pecho, buaj!.

Pero qué podía esperar… Todo el mundo a mi alrededor está pasando un catarro Special Xmas Season, que con estos fríos es mas que fácil pescarlo y más si se tienen críos cerca.

aaains

Aaaaains… Mis padres, mis sobris, los sobris y la prima de mi chico, amigos… Vamos que el virus está en el aire y yo: «adelante gatchetolfato» zassss! voy y lo pillo… y luego lo casco… Claro que las defensas las tengo de vacaciones desde que volví con la faringitis… qué coñazo, mare meeevaaaa….

En una de mis incursiones nocturnas al baño, serían las 5 ó 6 de la mañana, me he notado el pijama empapado en sudor. Efectivamente, era el pijama. Y también la almohada, y el pelo, y las sábanas… Un asquito. Con la legaña aún puesta, he tanteado en el armario algunas de las camisetas que mi chico tiene para sobar y me he quitado la sábana santa que tenía por algo seco…

He vuelto a ese sudario que tenía por cama, y como era imposible volver a dormir con esta puta tos de mierda, me he levantado y me he hecho un nesquik calentito mientras veía en las noticias que Ana Botella ya era alcadesa de esta nuestra ciudad. Puaj! (tos seca con amago de pollo) Nunca me he alegrado tanto de irme a las afueras a vivir como esta vez…

Lo peor es que mañana nos vamos a Barcelona a ver a la familia y amigos de mi chico y voy a estar hecha un guiñapo… Como me jode viajar estando mala! jo…

Ayer después de hacer cajas como si nos fuera la vida en ello (Nos mudamos para enero), me senté en el sofá y empecé a notar como mis extremidades pesaban el triple, como mis ojos se cerraban, y como mi cuerpo se abandonaba del todo, rollo «no te me levantes más, alma de cantarus, que llevamos un día toledano y me tiés maladaaao» (que dirían en el pueblo de mi madre).

Este es el aspecto de nuestro piso que parece un reformatorio albano-kosovar. Hueco, desangelao, y triste. Para entrar en el salón hay que hacerlo de perfil. Bueno, si hay varias cajas apiladas yo tampoco entro de perfil, juas! con este barrigón, para pasar de puntillas…

El salón de mi casa es particular

¡Feliz Navidad!

¡Feliz Navidad!

Estas van a ser unas navidades diferentes. Las del año que viene mucho más, claro, por que tendremos al pequeño gran Óscar en su trona demandando comida (parece que el angelico es tragón) y regalándonos una gran sonrisa. Así me lo quiere imaginar yo, claro 😉

Las navidades siempre me han parecido un rollo, comer hasta destrozarte el estómago, chupar cabezas de langostinos como si no hubiera mañana, beber hasta que los riñones se te queden al jerez, tener que estar con la familia todo el día (ya, se que quedo de raponaca total, pero qué le vamos a hacer, la vida me ha hecho asín), tener que hacer comidas/cenas de navidad con amigos, hacer encaje de bolillos para cuadrar fechas, ir a comprar regalos (siempre te toca regalar en el amigo invisible al más jodido de todos, ¿por que no me tocará una mujer, le compro un bolso y a correr? pues nada, solo tíos, y tíos que no leen, ¿qué coño compras? ggr… ¡Odio ir de compras!), todo el mundo pendiente de si le ha tocado la lotería… Es un bucle, año tras año, año tras año. El día de la marmota pero en dos semanas.

No tomo las uvas, ni pongo árbol, ni adornos de brilli brilli ni mucho menos armo el belén (basicamente es que no tengo). Aunque intuyo que el año que viene la ñoñería se apoderará de mí y hasta haré yo misma un belén, ¡menuda soy yo! si soy raspa, lo soy a lo bestia. Si me pongo ñoña, no me gana ni el muñeco de Mimosín, ¡ahí va la ostia!

Pero estas navidades van a ser diferentes, no solo por que tenga que usar pantalones de Obelix o por que esté más tiempo en el baño haciendo pis que en el sofá, no, si no por que Óscar lo cambiará todo. Óscar ya lo ha cambiado todo. Ha puesto mi mundo patas arriba. Y cómo me alegro que lo hiciera, de verdad. Y eso que aún está aquí dentro, calentico, venga a moverse, zampando todo lo que como. Da igual.

Estas navidades disfrutaré de mi familia y comeré como un troll (si el Sr. Ardor me deja, of course) y seré (por que soy) muy feliz.

No se que me deparará el futuro, a largo plazo, quiero decir. A corto: casa nueva, ilusiones renovadas, un amor maravilloso y un hijo. ¡Un hijo! La sola palabra me produce tanto respeto…

¿Veis como a ñoña nadie me gana? ¡Soy la caña! el espíritu de los osos amorosos me ha poseído… Voy a ver un poco de House, a ver si se me pasa…

Pues eso, que Feliz Navidad a todos, que intenteis ser lo más felices que podais, y que el 2012 sea un año mágico para tod@s.

PD.- Y sí, tengo faringitis, de hecho una placa amigdalina mu remaja. Paracetamol y ajito y agua, ¡ea!

Regalitos

Poco a poco Óscar va recibiendo regalitos. Hay de todo, desde estirilizabiberones (venga, vaaale, eso es más para la mami :P), hasta peluchines y ropita…

Hay cositas  más clásicas, y también modernitas. Lo cierto es que -afortunadamente- tenemos más cosas chulas que bordados de abuela 😉

Lo último que nos han regalado es tan chulo que no puedo resistirme a publicar una foto, aaains, que cosa más cuca, ¡¡gracias Eva y Robert!! ^_^

ropita chula

P.D.- Por ahora no nos ha tocado la lotería, snif… 😦

Me duele la garganta :(

Ya decía yo que que raro que no me pusiera malucha, con lo que soy yo en invierno, un foco de catarros. Sabía que las pastillas polivitamínicas que tomo tenían algo que ver, pero con el frío que está haciendo ultimamente estaba siendo raro que no pescara algo. No creo que sea catarro, es faringitis, que la tengo crónica, y a cualquier golpe de fresquet, zas!! faringitis que aparece con su consecuente dolor de garganta… Un rollo!

Lo peor de todo es que estando embarazada no puedes tomarte nada excepto paracetamol. Para la faringitis recuerdo que me iba de coña un jarabe, que obviamente ni podré ni oler… se me iba en un periquete la puñetera faringitis!

Esta tarde he cogido cita con el médico de cabecera, que ya se lo que me va a decir: ajito y agua y a joderse un poquito… pero tengo la esperanza de que me de algún remedio de la abuela.

Cambiando de tercio, ayer asistimos a nuestro primer Hanukah, ¡Chispas!. Estuvo bien, fue algo totalmente informal, pero cantamos canciones y villancicos típicos hebreos (nos pasaron una hoja para poder leerlo transcrito el hebreo, claro) y tuvo lugar el tradicional encendido de la primer vela (Hanukah dura ocho días, ayer fue el primero, así que se enciende la primera velita).

Después de cantar, como en cualquier fiesta que se precie, se procedió a arramplar con la comida que había sobre la mesa. Bollos típicos, galletitas de Happy Hanukah, etc. Allí había judíos y no judíos, de todo. Me encantó que me invitaran ^_^

Anemia

Pues eso amigüitos, la prueba de la glucosa salió todo bien, no tengo azúcar ni nada de eso (cosa que ya imaginaba por que entre que soy más de salado que de dulce y que este me da ardor de estómago, poco de eso como yo, la verdad…) pero mi vieja amiga, la Sra. Anemia vuelva a my life.

Es normal que las embarazadas tengan anemia, por que el peque, cual vampirín de la saga famosa de Crespúsculo, le está chupando la sangre a la mami hasta que nace (Luego le chupa otra cosa… el pecho, quicir)

Peeeero al principio de mi embarazo, en los primeros análisis, y para mi sorpresa, tenía el hierro perfecto, y ahora me ha bajado como dos puntos, y eso es bastante. Así que el gine me ha puesto un suplemento de hierro a parte de las pastillas polivitamínicas que ya tomo. Vamos a voy a ser indestructible, jajajajaja.

imantada!

Ya imagino a mi madre enchufándome lentejas (arg! no puedo con ellas) y filetacos de ternera bestiales de esos que se salen del plato hasta que acabe imantada a la nevera!!!!… Jo, que conste que me apasionan los filetacos de ternera que sobresalen de los platos! pero me gusta la carne más bien tirando a poco hecha, que está más tierna y jugosa, y con lo de la toxoplasmosis tengo que comerla requetehecha que no me sabe a na.

carnaaaaca

Vimos al peque moviéndose sin parar, ¡¡ya pesa 1 kilo 200 gr!! qué barbaridad… No me quiero imaginar dentro de un mes (estaré de 7 meses y medio) que es cuando vuelvo al gine de nuevo (la anterior vez que fuimos, fue hace otro mes y pesaba entonces 560gr, ¡ahora ya más del doble!), ¿qué pesará? ¿ 2,400?? virgensanta! Y cuando nazca qué tendrá ya? los 4 kilazos?? voy a dar a luz a un superbebé! si consigo echarle pa’fuera… pero NOT, de este tema pasapalabra, no quiero pensar en partos hasta que no llegue el momento.

Y ojo que yo como normal, vamos que no me doy atracones de nada, ni tengo antojos, ni más hambre ni nada… Esto va a ser más un tema de genes… aaaains…

No para de moverse. Cuando le hablamos se mueve y mola por que parece que puede entenderte. Mientras trabajo en el ordenador me pongo siempre música, y la verdad es que es siempre la misma, que suele ser alguna estación de radio perdida por el mundo del iTunes que sólo reproduce música ochentera, que es la que más me gusta. Me va a salir tatareando el Take on me de A-Ha…

Churri al volante!

Aaaaains que mi chico se está sacando el carnet de conducir… Aún no me lo creo, ¡¡Qué orgullosota estoy de él, maaare!!

Durante el tiempo que llevo con él, todo el mundo le ha dado el soberano coñazo con aquella cantinela de «joe, macho, a ver si nos sacamos el carnet, que ya tienes une edad..» y él capoteando elegantemente los comentarios arguyendo que no necesitaba el coche para nada. De hecho cuando vivía en BCN su medio de transporte era la bici. Cuando me planteó traerla aquí para ir hasta el trabajo sobre ella, mi cara se lo dijo todo (traducción de mi cara: «no quiero que mueras en un carril bus por ahí» que también se podría interpretar por un «WTF??? Cuantas bicis ves tu en madrid?? Los matan a todos!! las bicis son para el finde y a ser posible, campo abierto«). Así que con el metro, el angelico mío, se bastaba y se sobraba (aunque al principio se perdió un poco hasta dar con su parada. El metro de BCN es diferente, ojo que mi churri no es monguer).

Recuerdo las veces que mi hermano le decía al pobre (mucho antes de estar embarazada, claro): «Tío, me imagino a mi hermana preñadísima, con un bombo brutal y ella conduciendo el coche hasta el hospital y tu hiperventilando al lado, juas!«. Mi chico le respondía que entonces cogerían un taxi y santas pascuas. Pero mi hermano seguía pinchando. Mi brother usa la misma táctica que los vietnamitas usaron contra los americanos en la guerra de vietnam: la del desgaste. (A mi me repetía semanalmente que se me estaba pasando el arroz). Es un cansinaco Premium.

A mi la verdad es que me daba igual. Si se lo sacaba, estupendo; que no, pues es una elección suya.

Pero llegó el día D, que ahora mismo no recuerdo con nitidez absoluta, en el que me dijo que iba a hacerlo: «Me voy a apuntar a la autoescuela en septiembre». Ole, ole y ole. Se apuntó con un compi de trabajo, por aquello de ir juntos y de hacer más ameno el puto coñazo de hacer tests hasta que te sangren los ojos.

Para mi sorpresa se lo tomó super en serio. No había tarde que no fuera a la autoescuela, y no había noche que no se fuera a dormir sin que se hiciera todos los tests del tema correspondiente a ese día. Brutal. Yo nunca había visto una entrega igual (comparado conmigo, que soy dejada hasta el extremo…). De hecho me hacía a mi preguntas, y antes de responderlas le avisaba que fijo que catearía, yo y media España con el carnet de conducir, vaya.

Tuve que aguantar algún comentario al volante del palo «te has puesto en mal carril para girar a la izquierda«, típico del que ahora interpreta la calle como un conjunto de señales listas para ser obedecidas. En fin, no voy a negar que tenía razón, pero ya le dije que una cosa es lo que ponía en el código de circulación de los osos amorosos y otra la puta jungla de Madrid encabezada por los taxis que se creen en West Side Story y se creen que todos los carriles son suyos, ignorando los intermitentes, con lo bonicos y divertidos que son.

Paciencia infinita

En fin, que mi churri, como imaginareis, a ese ritmo de test diario, se presentó al teórico y aprobó. Un crack. Y la semana pasada empezó las clases prácticas. Dos diarias. Antes de entrar a trabajar. Se mete unos madrugones el angelico mío… Me despierto con él en solidaridad supina, y para asegurarme que se levanta, claro.

Lo que más me flipa es lo ilusionado que va a sus clases. Los primeros días acojonado en el coche, siendo incapaz de concentrarse en los mandos y en lo que ocurre en la calle a la vez… Esto es lo que me cuenta, claro, que daría lo que fuera por verle por un agujerito… Me cuenta emocionado cuando ha alcanzado la cuarta velocidad, cuando se le cala, la aprensión que le dan las rotondas «son jodidas que te cagas«… en fin, que me lo como cuando me viene tan emocionado.

Me gusta imaginarme dos escenas diferentes cuando me cuenta las historias del coche:

Imagen 1

Imagen 2

Lo cierto es que me encantaría verle al volante… Se que queda poco para ello 😉

Eco 3D

No pensaba hacer una eco 3D ni vídeo 4D ni na de eso. No solo por la pasta (ronda los 150 castañacas) si no por el tema de ¿y si pago esa pasta y no se deja ver?

El caso es que la prima de mi chico me mandó una oferta de Lets Bonus de eco 3D por 69,90€, que sigue siendo pasta, pero más asequible, claro… Mi chico y yo, aún en estas, dudábamos… Y hablando con la prima, madre de dos criaturas, me convenció de que es una experiencia única, y que si flipábamos con unas ecos 2D guarrindongas, con esta lloraríamos de emoción.

Compramos. Otra cosa es llamar después al sitio donde lo hacen y que te hagan hueco. Yo ya estoy en la semana 26, y te lo recomiendan hacer en esa semana y hasta la 30, siendo la 30 ya mu justo.

Esta mañana he llamado al sitio en cuestión (muy cerquita de casa, un puntazo) y me ha tocado a la recepcionista empaneitor. Después de pedirme hasta el color del tanga (todos los datos habidos y por haber incluido larguísimos códigos de oferta y demás), me pregunta de cuánto estoy y me dice, para mi sorpresa (aunque en parte me lo esperaba por que estaba muy justa) que no queda ni un huequín hasta la última semana de este año, en la que ya estaría de 29 semanas, y bueno.. peeero estaremos en BCN por entonces, así que me ha puesto para el 3 de enero, que estaré de 30 semanacas.

Le he pedido encarecidamente que si alguien fallara, que me llamara, pero la he notado lo suficientemente enajenada como para anotar este dato. En fin…

He estado navegando en internet sobre hacer las ecos estas en la semana 30 y hay de todo. Padres que no han podido ver al peque por que está más aprisionado (a partir de la semana 30 tienen menos líquido amniótico y menos espacio pa moverse), con el cordón umbilical por la cara, y otros que lo han visto estupendamente… A saber si se deja ver, que es muy suyo el petardín. Comeré el día que vayamos dulce, que se activa y se mueve más.

2012-01-03 13.49.59

Por cierto, hablando de moverse más, ¡¡madre mía, que no para!! antes eran momentos puntuales… ahora es como si estuviera constantemente en un pressing catch!! ayer de hecho creo que me tenía clavado algo (¿una pierna? ¿el cabezón?) bajo el esternón, y no había postura con la que me sintiera a gusto… Joío crío! Pues no te queda ahí dentro para que empecemos con los desacuerdos…