Perdiendo el tapón mucoso

Esta mañana, como cada mañana que no tengo médicos, monitores o cualquier otra cosa, me he ido a andar. Me doy una cacho de vuelta que dura como mínimo 30 minutos. A veces estoy más, a veces menos, según si me hago pis, jeje.

Durante el paseo le he estado hablando, como siempre, al peque, mientras me acariciaba el barrigón. Le he contado anécdotas e historias de amigos, de familia. En definitiva, nos hemos reído. Interpreto sus movimientos como que me entiende y también se parte (también podría ser «por Tutatis, que alguien la haga callar!!» jajaja, pero como cualquier madre, prefiero pensar que es lo contrario :P)

Nos hemos pasado a comprar un par de cosillas para comer today (lo hago todo al día, por si acaso!), y cuando he llegado a casa lo primero que he hecho es ir al baño a hacer un pipi, y ¡voilà! ahí estaba una especie de moco blanquecino-amarillento en mis braguitas, ¡¡Por fin!! Uno de los 3 procesos del parto se había puesto en marcha!! ¡¡Bien!! (Los otros procesos son romper aguas, y otro las contracciones famosas cada 5 minutos).

Claro que la pérdida del tapón mucoso es algo menos indicativo del parto que romper aguas, ya que puede ser cuestión de horas… o de días!! Sin embargo si rompes agua, tienes como tope 12 horas para irte pitando al hospital. Lo mismo con las contracciones cada 5 minutos.

Pero bueno, ya es un comienzo… 🙂

PD.- Ayer por la noche Óscar estaba de lo más activo, y me partía de risa por que sentía como tenía el pobre hipo, jajajaja, y como hacía la tripa «bup» «bup» jajajajajaja. Me grabé un vídeo, pero no se aprecia igual el movimiento. Qué grasiosssso…

10 motivos para que salgas ya

Hola pequeñajo, por decir algo…

Hoy es martes y 13. Un día mágico para algunos y llenos de superstición para otros. A mí me parece un día perfecto para que nazcas, hace un día primaveral y tal y tal, pero hoy no va a ser, a qué no?

Hoy salimos de cuentas, hoy arranca en realidad la cuenta atrás, y en los monitores de esta mañana te has echado un siestón que te has quedao solo, vamos. Ni los bombones que amablemente la enfermera me ha dado para activarte un poco han dado sus frutos. He tenido que enchufarme una Coca Cola y repetir la prueba para que el gráfico tuviera un poquito de chicha, hijo mío… ¿Tan pachorro vas a ser? ¿O es solo que tenías sueñaco?

Sí, hoy salimos de cuentas, pero debes pensar «Si sabeis contar, conmigo no conteis«.

No es que tenga mucha prisa, pero… hay una serie de razones por las que me gustaría que salieras ya, ahí van, se que algunas no son muy profundas, pero hijo, ante todo, sinceridad… A ver si te convenzo de una vez:

1.- Para poder verte la carita, y confirmar que tienes mi morramen, juas!. No, ahora en serio, conocerte al fin y al cabo. ¡¡Nos morimos de ganas de conocerte, Óscar!! Si tienes hasta club de fans… Y eso te debería de molar mucho.

2.- Para poder comer jamón serrano. Cuando lo pruebes, ya lo entenderás. (Nota mental: Pedir a tu titaBel jamonsssito, ya verás, ya…)

 

3.- Para poder dormir boca abajo, postura preferida la tua mamma, y que hace siglos que no se lo que es.

4.- Para poder comer carne poco hecha. Una hamburguesa de verdad necesita una carne tierna, y no un trozaco reseco y renegrío. Las hamburguesas de pollo no son hamburguesas. No, no y no.

5.- Para poder abrazar a tu padre como una persona normal, y no con el culo pa fuera imitando a chiquito de la calzada.

6.- Para poder dejar de mear cada cuarto de hora.

7.- Para poder atarme los cordones de los zapatos y los calcetines sin que parezca que escalo el Everest (acabo sudando).

8.- Para no tener que comprar más pastillas de ácido fólico que cuestan una santa pasta.

9.- Para que cuando coma no se me caigan las migas en la barriga a lo Homer Simpson. Un poquito de porfavor.

10.- Por que eres mi hijo y te digo que salgas ya, leches!!

Pondría como último motivo lo de poder enchufarme una caña, pero de las de verdad, con alcohol, pero si te voy a dar el pecho, seguiremos con la abstemia hasta que deje de dártelo (así que colabora en el destete, ein?)… Todas las mamis me dicen que cuando después de año y medio vuelves a la cerveza con, te agarras unos puntillos por no decir pedetes que pa qué… Yo que antes era inmune a los efluvios del alcohol, ahora saldré más barata, jajajaja.

Con el pipirivípipí...

En fin, nene, piénsalo, anda… Hazlo por mami…

Sin noticias de Gurb

Sin noticias de Gurb... ni de Óscar

Gurb fue un personaje genial creado por Eduardo Mendoza, escritor divertidísimo que recomiendo desde aquí. Igual que la novela «Sin noticias de Gurb», tampoco las hay de de Óscar.

Lo cierto es que estoy incluso mejor que hace un mes, estoy durmiendo como nunca!  El domingo amanecí a las 11 de la mañana, eso no pasaba desde tiempos inmemoriales! Muchííísimo tiempo!! Así que hasta que venga, estoy aprovechando a muerte a sobar.

Lo de comer, sigo comiendo con una lima, y si el peque el martes pasado estaba en 3,200 gr, a ver qué me dicen mañana, que  volvemos a monitores por la mañana y por la tarde al ginecólogo. ¡¡Miedo me da!!

Y en cuanto a andar, ando más que King fu, vaya… escaleras pa’rriba, escaleras pa’bajo… Hasta que el gordinchi diga… O el ginecólogo tenga a bien sacarle pa’fuera 😛

 

Carta a Óscar

10 de marzo.

A tres días de salir de cuentas.

Y cero contracciones.

Óscar no sale

Óscar, hijo, ¿Cuándo vas a salir? Se que ahí dentro se debe de estar de la leche, pero con el peso de aberroncho que tienes ya, te debe costar una barbaridad moverte, aunque para mi tranquilidad lo sigues haciendo, pero ¿Tú sabes la de gente, incluido tus padres, que quieren conocerte ya? Uff, si vas a a ser el niño mejor bienvenido el mundo!

Anímate, peque, esto tampoco está tan mal. Este mundo es un mojón en general, no te voy a engañar con cantos de sirena. Vienes en un momento de crisis mundial, los bancos nos han metido en una buena y ahora somos nosotros los que pagamos los platos rotos. Medio mundo está en guerra abandonados de la mano de ese ser superior en los que algunos creen. Hay mucha mentira, pobreza y hambre, pero también hay mucha gente que se lucra y logra hacer negocio de esto. Eso es lo peor, la crisis de la moral, de las conciencias. De los valores.

Como decía mi abuelo, «En época de guerra, cualquier culo es trinchera»

Lo que te decía, este mundo en el que estamos inexorablemente metidos hasta las cejas, es nuestro mundo. Nos guste o no, no podemos ser ajenos a todo lo que pasa y tener (o no, ahí cada uno) una mentalidad crítica. Pero ¿Sabes qué? También hay cosas buenas. Y nosotros te intentaremos mostrar todas. Tu microcosmos, usease, nosotros, tus papis, los abuelos, tus tíos y el montón de amigos que vas a tener, harán que esa carita bonita que tengas dibuje una sonrisota, ya lo verás. Y esa sonrisa que lo iluminará todo como un sol grande de esos que pintan los niños hará de este mundo de mierda un lugar mucho mejor.

Ahora nuestro mundo cambiará, con tu llegada, con tus mollejas, con tus 3,200 gramos de bebé, con todo lo que traigas de serie que nos enamorará, por que estamos dispuestos a rendirnos a ti, ese gordinchi que parece que no quiere salir, que está tan a gustico dentro de mamá, que le habla sin parar y le pregunta si tiene a bien salir algún día de ahí o qué.

Mira, ahora te mueves. Me encanta que lo hagas. Es como si me entendieras.

Tu mundo al principio será limitado, pero poco a poco serás capaz de abarcar todo lo que te cuento y que leerás y verás. Te ayudaremos a responder preguntas difíciles, aunque ya te digo de antemano que toparemos con alguna que ni nosotros sabremos responder. Hay barbaridades que no tiene explicación. Pero ahí estaremos para lo que nos necesites, siempre.

Pero por ahora, tranquilo que solo te contaré cuentos, algunos clásicos y otros inventados por mí, de princesas en castillos, de cerditos en casas de paja, de monstruos feotes pero de gran corazón, de lo que tú quieras. Y jugarás con todos los tíos y tías que tienes que son muuuuchos y que sin haber nacido aún te quieren y te esperan tanto.

E iremos haciendo nuestro caminito al andar, ¿Qué te parece? ¿Te animas a salir? Hoy hace un día de sol maravilloso… No te digo na, y con eso te lo digo tó! 😉

Con una multa bajo el bajo

Ni pan ni leches, este niño ha venido con una cacho de multa bajo el brazo.

Toma cacho multa

Y además una multa de esas con fotaca así maja imposible de recurrir. Sí, hijo, tu madre es una fitipaldi, pero vamos, que por la Castellana nadie va a 50. Y en la carta indican que iba a 76 km/h… ejem… Tu tranqui, hijo, que cuando vaya con vos en el coche, iré como tu padre, pisando huevos, jeje.

300 pavazos nada más y nada menos… Y lo típico, si lo pagas antes de X días, se te queda en 150 lereles, que es lo que haré, claro, en vista de que la foto no deja lugar a dudas…

Ah! Y 2 punticos menos… Al menos esta noche no he tenido ni una contracción y he dormido del tirón, ¡¡qué maravilla!! (jeje, Bel, me acuerdo de vos ^_^) me he levantado superdescansada.

Be safe, my friend

Mi madre me insiste en que no coja tanto el coche, que estando ya en la semana 39 + 4 días, le da miedo que me de una contracción en plena A1 y me estampe.

Yo la digo que sin estar embarazada me puede pasar cualquier calamidad, pero ella ya no escucha, solo me repite eso de «tu misma» que tanto escuece, junto con una ración de «tú verás lo que haces…», con el claro objetivo de dejarte la conciencia del revés y que al final, como siempre, la hagas caso.

Aunque en honor a la verdad, aún mucho caso no la he hecho. Sigo cogiendo el coche. Además mi cuñada me prestó un adaptador para embarazadas para el cinturón de seguridad, para cuando haya un frenazo, la parte inferior del cinturón no se clave en la barriga.

El adaptador en cuestión se llama Be Safe, se coloca en el asiento atado al respaldo, y después en la parte inferior del cinturón. No puedo deciros si es efectivo por que aun no he tenido ningún frenazo que demuestre su eficacia, pero me lo pongo cada vez que subo al coche, aunque he de decir que al principio se me olvidaba abrochármelo.

Ahora igual tengo que hacer más caso a mi madre… Esta noche he pasado una noche toledana, de 1 a 5 de la mañana una sucesión de «exquisitas» contracciones me han venido a tocar los cojoncitos… Su puta madre qué mal lo he pasado.

Justo ayer le comento al ginecólogo que hace semanas que no tengo ni una contracción, po toma!! una ración extra para que no te olvides… Por cierto, ayer me dijeron que la criatura ya se acercaba a los 3,200 gr, cosa que no creo que sea del todo cierto, que en las ecos calculan de más. Lo dicho, voy a tener un aberroncho por bebé. Va salir saludándome y diciéndome con voz ronca, de esa que tienen los que fuman Celtas sin filtro, «Hola madre«.

Las contracciones en absoluto eran cada 5 minutos, igual sufrí 7 en esas 4 horas, así que nada de alarmarnos. Es solo una bonica forma de confirmar que estoy en la recta final…

Conclusión: Hoy estoy hecha unos zorros… (y sin ordenador grande, por eso no puedo ilustrar el post, que tengo a mi chico en casa currando preocupado por mis contracciones nocturnas y mi cara con ojeras de «dame argo, payo»)

Chupetes de colores para el nene!!

Chupetes de colores

¡Vivan los colores!

No he podido resistirme y le hemos comprado al peque un surtidito de chupetes de colores con su nombre, jijiji ^_^

¡¡No me digais que no son una monada!!

Me encantan los colores por que son muy vivos, y cañeros. Los colores pastel no nos van mucho.

Los hemos comprado en la web www.tutete.com, los encargamos el martes por la tarde-noche, y me han llegado esta tarde, una gozada. Tienen un catálogo muy amplio, no solo de chupetes, si no también de otras cositas para los más peques.

Aaaains, q monos…

Sufriendo en silencio

Sí, amigüitos. Hoy vamos a partirnos el culo con esta entrada. De hecho es un tema que me lleva de culo: Las hemorroides. Es una, y pequeña, que todo hay que decirlo, pero en vista de que ya estoy en la semana 38 y me queda nada, me he visto obligada a bajar a la farmacia y pedir algo para mi protuberante nueva «amigüita».

No me duele, más bien molesta, y forma parte del bonito juego del embarazo. Aaains, que de cosas. Muy bien lo estaba llevando, algo me tenía que tocar, no?

Pues ea, el ojete.

Hay un mito aterrador entorno al parto y a las hemorroides. Historias de absoluto terror se han escrito sobre este tema, y lo cierto es que si puedo atajarlo, mejor, o no? Que para sufrimiento, la episotomía, la cuarentena, el no dormir, etc.. tendré bastante, amos, digo yo.

Y digo mito por que una ya no sabe lo que es verdad y lo que no. ¿Que te puede pasar? Vale, pero que sea una norma general, not. Y sí, digo mitos, como los que he desmitificado con mi embarazo tales como «Tienes que cuidarte, por que te vas a poner como una mesa camilla; nuestra familia es gordita, y tendemos a engordar», «Ya verás la de estrías que te van a salir por tú ya las tienes» , «Uy, pues si tienes ardor al principio, ya verás al final, con el estómago aplastado, ¡una fiesta!», «Al final no te entrarán esos anillos que llevas en los dedos por que se te pondrán las manos como un catálogo de morcillacas» etc, etc, etc.

Estas y otras frases que abocan al suicidio más justificado las he oído hasta la saciedad. Y ni me he puesto como una mesa camilla, ni me han salido estrías (poniéndome crema nivea de lata azul con aceite de almendras con rosa mosqueta, al ras, más baratico, imposibol), ni tengo ardores ahora y me entran los anillos y los zapatos.

Bueno, al lío, que se me pira. Siguiendo al hilo de la pequeña pero incómoda «nueva compañera», bajé a la farmacia a preguntar, por que con el embarazo no te dejan ni untarte philadelphia así al ras, todo es malísimo, así que lo único que me pudieron dar es una crema homeopática que me está yendo muy bien, se llama Fitoroid:

Cremita pal ojal

Y sí, habéis acertado, so guarretes, el palito alargado del bote es para donde estais pensando, sip.

Para los que también sufris en silencio, probadla, va rebien y huele como a manzanilla. Y hasta ahí puedo leer.

Reflexión tontorrona: Mae mía, ya estamos a 29 de febrero… En 13 días salgo de cuentas, tic, tac, tic, tac…

La matrona O’Neil

El sábado por la mañana tuvimos la penúltima clase de preparación al parto, esta vez con el papi. Estuvo muy bien por que la matrona que impartía la clase era muy concisa y muy directa. Y lo cierto es que lo que explicó nos quedó clarinete a todos.

Al finalizar la clase, hicimos una práctica de expulsivo, que es cuando ya estás lo suficientemente dilatada para empezar a empujar. Estábamos todos sentados en las colchones, y los padres de ponían detrás de las madres. La práctica consistía en empujar poniendo la tripa rígida. Y la matrona iba pareja por pareja comprobando la firmeza y posición de la tripa.

Siento mieditoooorl

Cuando llegó mi turno, hundió su mano en mi barriga (aaains, qué aprensión!!) y empezó a gritar a lo teniente O’Neil «Empuuuuujaaa!!! Máaaas!! Maaaaaás fuerteeeee!!!» Ains que acojone y qué ganas de hacer cacotas a la vez… Intentaba poner con todas mis fuerzas la tripa como ella quería, pero nada, ella seguía increpándome y clavándome los dedos en mi bajo vientre.

¡¡Y yo qué coño se como se pone la tripa así o asao!! No me chille ustéd así, Matrona O’Neil, que una sufre en silencio, como las hemorroides…

Como en el parto me toque algo así pueden ocurrir dos cosas: uno, que me ponga a llorar de supersensibol de la laif o dos, que con una de las patas que tengo encaramadas en el potro de tortura del paritorio la arree un leche (desde el cariño, ojo, siempre desde el cariño) a modo de súplica para que deje de berrear, que para berrear y quejarme, mejor yo, no?

Yo creo que al final la matrona O’Neil dio por perdida a la soldado embarazada #5 por que dejó de gritar y cambió de pareja.

Por fín dejaba mi tripa en paz, eso sí, la vejiga parecía una de las maracas de machín, ¡¡Escopetada salí al baño!!

Alerta de fusión!!

Toda la vida quejándome de los ronquidos de aberroncho en celo de mi chico, y el otro día me entero de que ronco.

Ya me habían dicho que con el embarazo es normal que se obstruyan las vías respiratorias. Y la cosa es que todas las mañanas me levantaba con la garganta seca y dolorida y la boca llena de baba seca. Sí, un placer verme at the morning, entre eso y los pelos de loca, era lo más parecido al bicho de alien.

Roncaaaaaando like a bestia parda

Una tarde me quedé frita en el sofá de casa de mis padres, y cuando desperté, mi madre me dijo que había roncado un poco. Cuando se lo comenté a mi chico, este me dijo «Como una bestia parda roncas, cariño…». Me sorprendió, no tanto lo de bestia parda (yo todo lo hago a lo bestia, no podría ponerlo en duda), si no lo de roncar con asiduidad. «¿En serio?». Mi chico me miró ojiplático: «Pero si te lo he dicho mil veces«. A esta ecuación hay que sumarle la cabeza de chorlito que parece que también tenemos las embarazadas. «¿Sí? recordaría algo así» «En serio me lo estás contando???» me preguntaba flipando. Así que callé por que lo cierto es que soy incapaz de recordar si me lo dijo o no, y empecé a asumir mi nuevo papel de roncadora profesional.

Además a esto se suma los calores que tengo, sobre todo por la noche. En invierno siempre he sido de pijamas moñas tipo de Winnie The Pooh de algodón gorditos, bien abrigaditos. Bien, pues ahora lo más que me pongo es ropa interior y como mucho una camiseta de manga corta (y finita!). Ahora es lo único que me puedo poner. Y me levanto aún así empapada, la camiseta, el pelo, el cuerpo, y dejo la almohada y las sábanas listas para quemar, vaya… Vamos que un día de estos, mi chico, que el pobre sufre todo lo contrario, siempre está pelaico de frío, se va a girar por la mañana y va a encontrar un charco de sudor, por que me habré fundido. ¡¡Alerta de fusión, alerta de fusión!!

Creo que por la noche creo mi propio microclima, jajajaja. En mi lado es el Caribe, y en el lado de mi chico es Siberia. Yo destapada, y a él ni se le ve un pelo, bien tapado bajo el edredón. El tema es que no debo desprender mucho calor, lo debo condensar pa «pi pispa», por que al menos podría calentar algo a mi compañero de cama… Po no…