No me chilles que no te veo

Hoy quiero hablar de un fenómeno que tiene lugar en esta santa casa de un tiempo a esta parte.

Y es que el gordo tiene a bien comunicarse a gritos.

Para todo. Cuando quiere el papeo, cuando no, cuando quiere enseñarme algo, cuando se enfada, cuando me quiere… Y mira que nosotros, sus padres, no hablamos alto, sobre todo el padre, que es muy de hablar para el cuello de su camisa.

Puedo estar a su lado, pegados cara a a cara mientras vemos El Rey León por decimocuarta vez, y llamarme a voces. Como si me fuera a evaporar y tuviera que asegurarse que sigo ahí.

20_mayo_2014_agritos

Bien podría ayudar al afilador que se pega garbeos por el barrio cada quince días con su potente voz gritando «el afiladoooor» -sí, aquel ser mitológico sigue existiendo por estos lares- mientras esa melodilla inquietante y de psicokiller sale de su bici tuneada…

Por diox, tengo los tímpanos agonizando. Necesito el fujitsu

«¿Por qué gritas así, criatura, -le pregunto- no me ves que estoy aquí, que me tienes cogida la mano?»

Pequeño ser anárquico… Él quiere mi atención, y sabe que así, elevando los decibelios a niveles de contaminación acústica, la tiene aunque sea para repetirle una y otra vez esta pregunta retórica o simplemente ponga los ojos del revés, en blanco, y jure en arameo mientras apunte en la agenda hacerme una revisión en Gaes… 

Con mi miopía, de seguir así desde luego podríamos protagonizar un «No me chilles que no te veo. El Musical». Risas -y sordera- aseguradas…

Descubriendo el mundo

Llevo tiempo apuntando mentalmente cosas que va descubriendo el gordo y que me hacen esbozar una sonrisota. Y como mi memoria es blandurri, lo iba añadiendo a este post que no acababa de ver la luz del sol.

Una tarde calurosa paseando hacia el parque, Óscar descubrió una mancha negra que le seguía allá donde fuera. Al principio yo no sabía porqué leches corría, se paraba en seco, después hacía alguna pose monguer (indiscutible herencia materna) y señalaba la sombra, me miraba, chapurreaba algo en su lenguaje y abría mucho los ojos. Y sonreía. La emoción del descubrimiento le volvía locatis.

Tuvimos juego para toda la santa tarde. Me imagino que en su gordicerebro debía ocurrir más o menos esto:

14_mayo_2014_diariodeunaendorfina_descubriendolasombra

Otro día poniéndole un pantalón del chandal que tenía bolsillos, le mostré los mismos metiendo mi mano en ellos. Me puso su mejor cara de «este mensaje se autodestruirá en 5 segundos» o lo que viene siendo un «me la pela» Grado 1, así que pasé del tema. Le enchufé el pantalón y a otra cosa mariposa.

Cuál fue mi sorpresa cuando le veo pasear con una cara de feliciano way of life total, y los bolsillos abultados, sobresaliendo piezas del puzzle que precisamente yo estaba recogiendo. Cuando le pregunté por ellas se limitó a encoger los hombros y diciendo «¿Donetán?» (=¿Dónde están?). Se dio la vuelta feliz con su descubrimiento y con los pantalones medio caídos del peso…

14_mayo_2014_diariodeunaendorfina_topalabuchaca

Será joíocrío… Me parto de la risa, como cuando tuvimos que recoger todo el parque de basura (modo ironía ON) ¬¬

El gordi es muy apañao él y después de merendar su sandwich de jamón york tira su correspondiente envoltorio a la basura. Y en casa, igual.

Hasta ahí bien. Qué bonico y qué bien enseñado y tal… Sí, pero ¿Qué pasa cuando vas al parque y éste está lleno de latas vacías de refresco, de envoltorios de bollos, colillas y demás?? ¿Cómo leñe le explicas que eso no se recoge -y ya se había puesto a faenar la criatura, ojocuidao-, si siempre le has explicado que eso es caca y la caca va a la basura?

Para no cortocircuitar su cerebelo de 2 añicos, hete ahí a madre e hijo, mano a mano, haciendo tremenda labor social a la comunidad recogiendo las mierdas que otros han dejado. Maravilloso.

14_mayo_2014_diariodeunaendorfina_comandolimpieza

Nota mental: En cuanto crezca un poco más, explicarle detalladamente este punto…

Hoy quiero confesar… Que soy una torpe

Inauguramos sección: Hoy quiero confesar, un rinconcico donde contaros mis cosiñas, mis tontás o más inconfeseibols sicrets, al más puro estilo tonadillera, a pechodescubierto, ahí, con sentimiento.

diariodeunaendorfina.hoyquieroconfesarPara estrenar la sección os voy a confesar algo que la mayoría sabe y otros tantos sospechan: soy torpe, me tropiezo, se me caen las cosas, me mancho… Y un largo etcétera que me acerca a Mister Bean en versión fémina.

De pequeña confiaba en que con la edad el tema mejoraría, pero no ha hecho más que ir in crescendo. Cada año subo un nivel más en la escala de Torpes of the Year. Y he llegado incluso a la Categoría Premium.

diariodeunaendorfina_torpeoftheyear

Para que os hagáis una idea, soy capaz de bajar del coche y caer de rodillas. De verdad, aunque lo intentéis, no podréis. Soy la Bridget Jones ibérica, la Lina Morgan new generation.

Creo que he chocado con todos los muebles de mi casa, mis piernas y muslámenes bien pueden atestiguarlo; hay moratones que se han quedado pa’siempre ahí. Deben de pensar, ¿Pa qué irnos?, ¡Si te molamos! ¡Confiesa! xD

diariodeunaendorfina_soytorpe_3

Tengo atracción por las manchas en la ropa o en la cara. Soy de las que se zampa un helado y se va tan pichi por la calle con el morrámen lleno de chocolate (pensando, clarostá que voy limpita). Esto es una mezcla de despiste, guarrindonguería y la niña que llevo dentro que se niega a abandonarme. Por supuesto, también hallareis restos de ese helado en la camiseta.

diariodeunaendorfina_soytorpe_1

Recuerdo una falda de lino que tenía que siempre, y cuando digo siempre, es que siempre acababa manchada con algo en general, y de atún en aceite en particular. La llamaba la falda-delantal. Yo sola acabé con el Cebralín de aquella empresa. De hecho, creo que lo compraban por mi u.u’

diariodeunaendorfina_soytorpe_2

Cuando vivía con mi amiga Ana, la mujer mezcló sus cosicas con las mías en un alarde de amistad desmedida y amor fraternal. Rompí (sin querer, ojocuidao) varios ceniceros (que formaban parte de una colección monérrima con dibujines y eso) y copas de vino de esas elegantonas. Cuando tocaba fregar recuerdo que me decía «ya lo hago yo, nena…«. Sufría en silencio, la criatura.

diariodeunaendorfina_soytorpe_4

Recuerdo la primera escapada que hicimos el padre endorfino y yo. Empezábamos a salir, estábamos tolais perdidos, suspirando corazoncitos por la ciudad de Valencia, prometiéndonos amor eterno y eso, cuando entramos en una tienda de souvenires y… Arrollé con mi superbolso y empane habitual los imanes colgados que allí se hallaban :S ¡Y dos veces! Mauri me miraba ojiplático pidiéndome que le esperara mejor fuera si eso… ¡Ains que apuro! El hombrecillo de la tienda no me dejó pagarle los imanes rotos >.< (debía de pensar, ¡Vade retro, Satanás! Fuera de aquí, bicho) y Mauri me disuadió, cuco de él, de entrar en cualquier otra tienda 😦

Procuro poner más atención y no ir como las locas por la vida, pero esta es la idiosincrasia endorfina. Si me quereis, quedarsus 😉

Un dragón llamado Jordi

Hoy voy a celebrar el día de Sant Jordi con un cuentito chorra sacado de mi imaginación, esa donde pastan dragones adoreibols con gafas que hablan, leen libros de aventuras y donde el mundo es un poquito mejor ^^ ¡A disfrutar de este día! Espero que os guste 😉

Érase una vez un dragón llamado Jordi al que le gustaba mucho leer. Sus hermanos y él vivían pacíficamente en lo alto de una colina, alejados de los caballeros andantes que eran muy pesados y siempre llegaban allí diciendo «¡Acabemos con el dragón!», como si solo hubiera uno… Ángelicos.

Cuando les oía llegar jaleando sus caballos y gritando como verracos, Jordi les miraba por encima de su libro y de sus gafitas mientras se preguntaba «Amos digo yo… ¿no tendrán otra cosa que hacer?» 

Así que un día jartito de que estos ataques, y de ver que sus hermanos se morían de miedo, salió con su libro bajo el brazo, cogió la única rosa azul del rosal y se acercó al grupo de caballeros, que nada más verle avanzar hacia ellos empezaron a retroceder mientras abrían mucho los ojos.

Jordi sintió su miedo, por eso sonrió y les extendió la rosa: «No temáis que no voy a haceros nada. Cómo veo que os aburrís bastante, porque no hay día que no vengáis por aquí, os propongo que leáis un rato, un libro de aventuras, por ejemplo, cómo este que yo llevo, ¿Queréis que os lo preste? ¡Tiene un montón de dibujines!»

Ojipláticos y despavoridos los caballeros que se creían muy valientes salieron corriendo en dirección contraria a Jordi.

Extrañado Jordi se preguntó «¿Será que no saben leer?«

Lo que nunca supo el bueno de Jordi era que oír hablar a un dragón fue lo que les ahuyentó para siempre a esos hombres malos y aburridos. 

¡Feliz día de Sant Jordi! 

23_abril_2014_diariodeunaendorfina_feliçsantjordi

Cómo conocí a vuestra Malamadre

Ayer estuve con una amiga que lleva mes y medio de mamá. Conocimos a la pequeña y preciosa Marta, y aunque con chiribitas en los ojos me decía que cagaba amor con la pequeña, me confesó que era duro, que estaba rota, que no dormía, que estaba siempre cansada; pero que cada vez que podía se escapaba con las amigas de cañas. Que le daba la vida.

Entonces le hablé de un Club donde debía entrar: El club de las Malasmadres

No se me asusten que no es pa’tanto. El término «malas» es cariñosón, de la misma forma que yo llamo a mi hijo «El gordo«. Las malasmadres no somos tan malas cómo nos pintan, somos unas cachopanes que queremos arañar cinco minutos más al despertador aunque nuestro hijo esté saltando en nuestra cama con el barco pirata enterico de los Playmobil (y te caigan naúfragos en el ojo… Da igual, en peores circunstancias hemos echado una cabezadita). Todas queremos a nuestros polluelos pero soñamos con momentico de paz. Semos asín. Si me hacéis el favor, os invito a que hagáis click sobre el link y descubráis el Club junto con Claudia, la mamá cansada de Martita.

Para saber si una es una malamadre, hete aquí estos 5 sencillos pasos (si haces click sobre cada paso veréis de qué forma los cumple servidora…)

diariodeunaendorfina_cover_album_malasmadres

diariodeunaendorfina_malasmadres_paso1

diariodeunaendorfina_malasmadres_paso2

diariodeunaendorfina_malasmadres_paso3

diariodeunaendorfina_malasmadres_paso34

diariodeunaendorfina_malasmadres_paso5

¿Cree que los cumples? ¿Tú también eres una Malamadre? ¡Bienvenida! 🙂

Le doy las gracias encarecidamente a Laura y Verónika por la creación de este club tan necesario como divertido, así como la organización de cada uno de los saraos que están montando y a los que me pienso apuntar como si no hubiera un mañana. Os dejo con el eventazo en la tienda Lavand patrocinada por Cybex (tan bien representada la marca por Hugo, ese CM que se mueve entre madres como pez en el agua ^^), ¡Qué ganas de que llegue la PARTY!

diariodeunaendorfina_album_evento_malasmadres

Malamadrea con nosotr@s en Facebook y en Twitter ^^

La pirámide del amor

Óscar os quiere confesar sus gustos principales, haciendo un mix entre las cosas comestibles y las que no…. (Por cierto, no os conté que hace tiempo que le cortamos el pelo… episodio que da para otro post, porque gensanta, la que nos montó…)

8_ABRIL_2014_diariodeunaendorfina_oscarpresenta

Un día la frikeriza me dio la idea de organizarlo todo en una especie de Pirámide del amooog, y me pareció muy buena idea, así que, haciendo un resumen (porque son muchas las cosas que le gustan..) estas serían las básicas e imprescindibles en la vida de mi gordo:

8_ABRIL_2014_diariodeunaendorfina_piramidedelamor

Óscar no puede vivir sin su mono Amelio (Am para los amigos), amor de sus amores, primer amigo y bálsamo oficial de ansiedades, pero he de decir que cuando le plantas un plato de comida frente a sus narices, Amelio es vilipendiado y lanzado a tomar por culo: El papeo es es el papeo. Y punto pelota.

  1. En la cúspide, no puede faltar ni el pan ni el bizcocho de mi tía, casero, sin lactosa y con poco azúcar. Llama a las dos cosas por igual «Pa«. El catalán se va notando: Bizcocho en catalá es Pa de pessic, y pan es pa. Vamos, que la economía del lenguaje de mi gordo funciona a las mil maravillas… No hay día que no repita la palabra «Pa» unas diez veces al día (aunque solo se lo damos una vez al día). Podría entrar en este grupo el pan de molde.
  2. En segundo lugar, los lácteos… ¿A qué niño no le gustan? Es oir la palabra «yogur» y volverse los ojos del revés. Y la leche se la bebe como si no hubiera un mañana.
  3. Es ponerle garbanzos, pescado blanco y/o los guisantes y aplaudir. Sí, lo habéis leído bien. Óscar, como sus tíos (usease, mis brothers), se pone tan contento que canta, bailotea y aplaude cuando le ponen para comer/cenar alguna de estas tres cosas… Y si está todo junto, mejor que mejor.
  4. Su monito. Desde que nació le acompaña en sus juegos, duermen juntos y le profesa amor eterno. El día que nos olvidamos del mono: Drama nacional.
  5. ¿Qué decir de Chewy? Ya lo sabéis todo! Óscar la llama cada día como si por arte de magia fuera a entrar por la puerta de su cuarto (confieso que utilizamos tanto Mauri como yo el nombre de la Chewy como comodín del público para convencer al peque de hacer algo, y ¡Funciona! ^^)… Angelico mío, está deseando verla. Aunque no he sido capaz de decirle que en Barcelona ha conocido al batbaby, churrumbel de la Batmami y ha surgido el amor… Pobre mio u.u’
  6. Y en último lugar, y por este orden: Papi (=Peppa Pig), Mau (= Mickey Mouse) y Boba (= Bob Esponja). No se cansa de verlos en cuentos, en la tele, en muñecos… Puñetero merchandising.

En fin, en general estamos en una etapa en la que ya define muy bien lo que le gusta y lo que no… Y ya ha empezado con la ropa, ¡Ay la que me espera! Aunque por ahora, se deja convencer… ¿Hasta cuando? Continuará

Una endorfina en la cocina: Pasta con salmón y brócoli


unaendorfinaenlacocina

¡Ains qué ganicas tenía de traeros otra receta fácil, sencilla y para toda la familia! Tán fácil que si yo puedo hacerla, vosotros también Yes, We Can!!

La receta es espaguetis con salmón y brócoli. Por supuesto, el espagueti se puede sustituir por macarrones o lo que más os guste. En mi caso, apuesto por el espagueti del finito para este plato. Estos son los ingredientes:

1_abril_2014_diariodeunaendorfina_ingredientes_pastasalmonybrocoli

Hervimos la pasta por un lado, y por otro el brócoli. Con dos arbolicos medianos es más que suficiente para dos personas. Reservamos la pasta, y cuando esté hecho el brócoli lo pasamos por la sartén junto con el salmón desmenuzado (con un filete pequeño de salmón bastaría, que el salmón es bastante indigesto, aunque a mi me gusta mucho) y lo hacemos un poco todo echándole pimienta y sal al gusto.

>> Opción para vag@s (como servidora) es hacer el salmón al microondas (increíble pero cierto, menos de un minuto y estará el salmón listo y con muchísimo menos grasaza que a la sartén! Un tema, probadlo!) y utilizar las verduras preparadas en bolsitas (también para hacer en micro, están buenísimas, doy fe). De esta forma tardamos cero coma en preparar nuestro plato 😉

Finalmente lo aunamos todo, pasta con verdura y salmón, lo rociamos con un chorrico de aceite de oliva y ¡Ya’tá! Listo para comer ^^

No me digáis que no es un plato supersano y exquisito. ¡Venga, que hay que cuidarse para LA PARTY

1_abril_2014_diariodeunaendorfina_brocolini_y_salmon

Recorta aquí, recorta allá – II Parte

Aunque por lo general tengo la cabeza para equilibrar los hombros, hay veces, cuando Venus se alinea con Jupiter, que me acuerdo de las cosas. Y llevo detrás de este post la friolera de 4 meses… Sin tiempo para nada, pero con la idea ahí metidica en el cerebelo.

Mis parroquian@s se acordarán del post de recortables de Triz y sus accesorios para colorear y, como su nombre indica, para recortar y ponérselos a la muchacha de papel. Entre los comentarios me pedíais una versión machoalfa para los chavalotes de la casa, así que como vuestros deseos son órdenes, hete aquí a Nico y su armario ¡Espero que os guste!

26_marzo_2014_diariodeunaendorfina_Nico

En el pdf que os podéis descargar haciendo click sobre la imagen de arriba encontrareis dos disfraces para Nico y ropa de calle. ¡A ¡colorear y a recortar se ha dicho!

PD.- Esta entrada se la dedico a los Jennitos, a Leo y Max y a Víctor (nenebolas ^^), y a  los nenes de esta nuestra comunidad 2.0, que hay que cuidarlos 🙂  

La sonrisa de la princesa

Hoy por ser viernes, estar ya en primavera (y justo el tiempo se tuerce ¬¬) y a un par de días del cumple de la chica más guapa de la promoción de humanistas -chalaos perdidos que estamos todos dicho sea de paso-, os voy a contar la historia de una princesita valiente.

21_marzo_2014_diariodeunaendorfina_princesaIsabel

21_marzo_2014_diariodeunaendorfina_LaSonrisaDeIsabel

Para todos los príncipes y princesas que luchan a diario contra BichosMalos con su alegría y su sonrisa.

Y llegaron los dos añitos…

… Con sus rabietas y sus cosicas.

Por lo general, la vida con Óscar es tranquila… Todo va bien hasta que se le cruzan los cables, y por ejemplo, te pide merendar. Y cuando le das la merienda te dice que no, y cuando te la llevas rompe a llorar, y cuando se la vuelves a llevar te la tira a la cara…

Y así nos pasamos cada tarde/noche, que sí, que no, que llueva chaparrón…

Me pongo en su pellejo y ojocuidao que en cierta forma, le entiendo. Le pasa sobre todo entre semana, está cansadísimo de la escuela, irascible y lo manifiesta así. Igual si hablara te mandaba a la mierda y aquí todos tan felices. Pero la criatura solo tiene sus pulmones y su malaleche.

19_marzo_2014_diariodeunaendorfina_estados-de-animo

Lo he probado todo con él: Desde la negociación, al enfado, a pasar de él… A ver si voy a tener que hacer un curso ceac de esos. Joder, qué frustración.

Hasta que llega SuperMau (o debería decir SuperNanno?) y el sentimiento de frustración se duplica. SuperMau no es otro que el padre de la criatura. Llega, se sienta delante de él, le mira a los ojos tenedor en mano… Y el niño va, y come. Es el Chuck Norris de los padres.

19_marzo_2014_diariodeunaendorfina_elnenecome

Me deja con la boca abierta. Me rindo ante él, pero ¿Por qué carajo le toma a él en serio y a mi no? ¿Aprovecha mi tripolaridad para colarme el gol por la banda?

Pero también os digo que voy aprendiendo. Poco a poco, porque soy brutica, pero aprendo. Y cada día procuro que no me cuele más balones, aunque aún no estoy en posición de decir que sea la Iker Casillas de las madres ¬¬

Y como hoy es el día del padre, no quiero dejar de agradecer al homónimo su santa paciencia, su saber hacer con el peque, su amor tan inmenso. Me encantaría empaquetarle la sonrisa que brilla en la carita al gordo cuando le ve, o escucha su voz por el pasillo. ¡Felicidades papá! Luego te achuchamos como mereces  🙂  

19_marzo_2014_diariodeunaendorfina_felicidadespapuchi

19_marzo_2014_diariodeunaendorfina_felicidades_papuchi